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· ocurrió el 3 de abril de 2014

Preguntó por unas verjas con malas palabras y se las devolvieron íntegras

Un usuario escribió a la cuenta de la operadora ferroviaria quejándose de unas verjas, y lo hizo con el adjetivo puesto. La respuesta contestó a la duda de forma perfectamente profesional, sin corregir una sola palabra de las que él había elegido para formular la pregunta.

«Hola, Roberto, depende si las putas verjas pertenecen a Cercanías, que es lo que gestiona Renfe.»

Renfe · ocurrió el 3 de abril de 2014

Es el ejemplo canónico de una técnica que no falla: no rebajar el registro del otro, adoptarlo. Al meter su propio adjetivo dentro de una frase administrativa impecable —competencias, Cercanías, qué gestiona quién— lo que queda expuesto no es la respuesta, es la pregunta.

Fuente: Marketing Directo

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